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Curiosidades

ARMAMENTO


Los fusiles que se utilizaban eran de los llamados “de chispa”. Esta se producía al golpear el llamado pie de gato al pedernal o sílex y al producirse la chispa se incendiaba el cebo de pólvora que se había puesto en la cazoleta, pasando el fuego al interior del cañón a través de un orificio.

  • Los fusiles se cargaban por la boca (avancarga). Los cartuchos eran de papel y contenían una porción de pólvora y una bala metálica y esférica. Se mordía el cartucho de papel, se ponía una pequeña cantidad de pólvora en la cazoleta y el resto se introducía en el cañón del fusil. A continuación la bala y se presionaban junto con la pólvora con la baqueta.
  • Los franceses utilizaron el fusil llamado Charleville, diseñado en 1777 por el ingeniero Gribeauval. Con distintas modificaciones fue fabricado hasta el año 1822. Sus principales características eran:

Peso 4,6 Kgr.
Longitud del fusil 1,529 m.
Calibre del cañon 17,48 mm.
Longitud de la bayoneta 0, 4059 m.
Peso de la bala 27,2 gr.
Alcance máximo 900 m.
Alcance efectivo 250 m.

Los españoles utilizaron más frecuentemente el fusil modelo 1801 con llave de patilla, modificado en 1807. Características:

Longitud del cañón 1,508 m
Calibre 18 mm.
Cartucho con 12 gr de pólvora
Peso de la bala 30 gr
Peso 4,184 Kgr

  • El ejército inglés utilizó en las guerras napoleónicas el fusil Baker diseñado en 1800. Características:

Longitud 1,16 m
Sable bayoneta de 61 cm
Longitud del cañon 76,2 cm
Peso 4,08 Kgr
Calibre 15,9 mm
Alcance efectivo 180 mts
Cadencia de disparo normal 3 disparos por minuto

AVITUALLAMIENTO


  • La escasa alimentación y falta de abrigo fue causa de mayor mortandad en los ejércitos que los mismos combates.
  • Ante la falta de espacios adecuados para el acuartelamiento de las tropas, los franceses utilizaron frecuentemente los conventos y monasterios religiosos, muchos de ellos fuera de las ciudades, de órdenes religiosas que habían sido disueltas y en ocasiones obligadas a abandonarlos.
  • En campo libre, la forma habitual de alojamiento era en tiendas de campaña. La más habitual de la época era el modelo llamado “cañonera” de 2,92 x 1,95 metros de planta longitudinal, en la que cabían siete u ocho soldados, aunque acababan utilizándose para cinco o seis para evitar el apiñamiento y enfermedades. También hubo otros modelos, el más popular de forma cónica con un mástil en el centro. Las tiendas de los oficiales eran más amplias y podía estarse de pie en ellas; no así en las de la tropa.
  • Las tiendas carecían de jergones, y debía de buscarse paja para dormir sobre el suelo, lo que se hacía directamente si no se encontraba aquella, con la consiguiente repercusión para la salud de los soldados.
  • La comida del soldado era escasa y mala; la carne como el pescado eran secos a base de salazón, y el pan solía sustituirse por una dura galleta. Los alimentos se cocinaban de forma colectiva para grupos de 12 hombres, que comían directamente de la misma marmita.
  • La falta de alimentación era endémica y ambos contendientes trataban de solucionarla mediante la requisa de alimentos a la población civil, que a duras penas conseguía salir adelante y que veía como era esquilmada por unos y por otros.
  • El ganado era requisado en primer lugar. En Aragón tras los Sitios de Zaragoza se produjo tal disminución en la cabaña ganadera que el mariscal Suchet tuvo que importar carneros desde Francia, para alimentar a la tropa.
  • Durante la represión de Los Valles en agosto de 1809, el general Musnier regresó a su base de Jaca, con centenares de cabezas de ganado ovino y vacuno requisadas en los pueblos, empobreciéndoles todavía más.

UNIFORME


  • Los penachos y plumeros de los gorros de los contendientes servían para identificar su regimiento y compañía, al tiempo que hacían el efecto de hacerles parecer más altos, así como las charreteras en los hombros pretendían el efecto de presentarles más fornidos, y servían para identificar las graduaciones.
  • Las órdenes de marcha de los franceses incluían para sus soldados tres pares de “botines” o botas, dos de repuesto en la mochila y otro en uso. Los españoles utilizaban con mayor frecuencia la clásica alpargata de esparto más cómoda y adaptable al terreno que el calzado reglamentario.
  • Los soldados de los ejércitos españoles, iban precariamente vestidos, y la falta de capotes y calzado era habitual. Algunas unidades sufrían tal precariedad que eran enviadas a sus casas a proveerse de ropa por sus medios. En las escasas ocasiones en las que se les proveía de vestuario, llegaban a venderlo para disponer de algún recurso económico, con lo que el problema se agravaba. En muchas ocasiones, los combatientes tuvieron que vestirse con la ropa de los cadáveres tras las batallas. Hubo un momento en el que incluso, los siempre bien provistos franceses, se encontraron en la misma situación.

UNIDADES MILITARES


  • El ejército francés, la Grand Armée, era el mayor ejército formado hasta entonces en la historia de Europa. En 1812 contaba con las siguientes unidades:

400.000 soldados franceses, belgas y holandeses
115.000 soldados polacos
40.000 soldados italianos
35.000 soldados bávaros
40.000 soldados sajones
27.000 soldados de Westfalia
35.000 soldados austriacos
20.000 soldados suizos
15.000 soldados croatas
5.000 soldados españoles
20.000 soldados prusianos
20.000 soldados portugueses

Además de estas fuerzas, disponía de otros 300.000 soldados combatiendo en España, otros 300.000 acantonados en Alemania e Italia y otros 400.000 como fuerza de reserva en Francia. En total 1.771.000 soldados.

  • En España combatieron 70 regimientos franceses. Cada regimiento estaba compuesto de cuatro batallones y uno más en reserva, incluyendo una compañía de granaderos y otra de “voltigueurs” que eran unidades de élite.
  • Una de las unidades más temibles del ejército napoleónico eran los lanceros a caballo polacos, la Legión del Vístula. Según Faustino Casamayor, cronista de Zaragoza, el día 23 de agosto, 250 de ellos salieron junto con la infantería y artillería de la columna del general Musnier hacia Los Valles.